X

Uso de cookies

La página web de Corresponsales de Paz utiliza cookies para mejorar su experiencia de usuario, así como para optimizar nuestros servicios. Si continua navegando sin cambiar su configuración, consideraremos que acepta recibir cookies en esta página web. Sin embargo, si así lo desea, puede cambiar la configuración de cookies en cualquier momento así como obtener más información aquí.

El legado de Angela Merkel para Alemania y Europa

Adriaan Kühn  |  Profesor del Grado en Relaciones Internacionales de la UFV

Durante las últimas cuatro legislaturas, la canciller Angela Merkel ha sido la figura dominante de la política alemana. Cuando “el canciller” (ella es la primera mujer en el cargo) ya gozaba de una posición privilegiada en el sistema político de la República Federal por diseño constitucional, Angela Merkel amplió y personalizó la potestas del cargo hasta esferas no conocidas anteriormente. Y es que le tocó dirigir el país con la economía más grande de Europa durante los años convulsos de crisis financiera de 2008, en los que prometió a los alemanes la seguridad de sus ahorros. Mientras estos le agradecían el hecho de que Alemania saliera incluso fortalecida de esta primera gran crisis del nuevo milenio, otorgándole el título honorario de Mutti (“mami”), en el sur de Europa crecieron los resentimientos anti-alemanes con sus tan inevitables como falsas analogías históricas. A pesar de que hoy mayoritariamente -incluso en la misma Alemania- la respuesta a la crisis (la austeridad) es calificada como errónea, se tiende a dejar de lado que no existió margen político alguno para explorar vías alternativas, para combatir una crisis financiera que se había extendido al mercado de deuda soberana de los países del sur de Europa, ni en Alemania, ni en los “frugales” países del norte del continente. 

"El clima político y social en Alemania está hoy en día más tenso que nunca desde la caída del muro" 

Paradójicamente, mientras Merkel se ganaba el apoyo de una gran parte de los alemanes y la oposición de igual número de griegos, italianos y españoles después de 2008, siete años después cambió radicalmente el escenario. Su respuesta a la llamada “crisis de refugiados”, nuevamente con poca alternativa política teniendo en cuenta la historia alemana, convirtió a Merkel en nada menos que la defensora del mundo libre (según la famosa portada de la revista Time de diciembre de 2015), admirada en el extranjero. En Alemania, sin embargo, esta decisión fue y sigue siendo motivo de enfrentamientos entre ciudadanos, polarizó el debate político y contribuyó al auge del populismo de derechas en el país. El clima político y social en Alemania está hoy en día más tenso que nunca desde la caída del muro, aunque en este diagnóstico, naturalmente, habría que incluir más factores aparte del rol de la canciller.

Merkel, siempre huyendo de la polémica y pragmática hasta la abnegación, supo conectar con el votante alemán de talante conservador y en todo momento favoreció el consenso. Esto no lo había conseguido ninguno de sus antecesores. Su estilo presidencialista, no obstante, puede hipotecar a su sucesor en el cargo. Y es que los grandes retos a los que se enfrenta Alemania (digitalización, sostenibilidad y cambio climático, gasto social y pensiones) demandarán un estilo decidido y un liderazgo decisivo por parte de la próxima persona al mando en Berlín, algo a lo que los alemanes ya no están acostumbrados. 

Su legado en la política internacional se presenta igualmente heterogéneo. Bajo su mandato, la República Federal parece haber escuchado el llamamiento de los aliados, ha incrementado su esfuerzo por contribuir al mantenimiento de la seguridad común y está utilizando su peso diplomático en la resolución de conflictos (por ejemplo, en la crisis de Crimea de 2014), además de evitar el enfrentamiento con los enemigos del orden liberal del que tanto se beneficia: en concreto, Rusia y China. 

Es posible que la salida de Merkel de la Cancillería marque un fin de época: deja una Alemania más próspera, pero más fragmentada políticamente; con más proyección internacional, pero más vulnerable a los efectos secundarios del enfrentamiento entre Occidente y los regímenes autoritarios. La palabra final la tendrán los historiadores. 

Para comentar y votar, es necesario iniciar sesión
Opinión
Alejandro Requeijo | 18/10/2021
Alejandro Requeijo

El periodista de El Confidencial y profesor en la Universidad Francisco de Vitoria analiza cuál fue la verdadera razón del fin de ETA. Leer más

Adriaan Kühn

El profesor del Grado en Relaciones Internacionales de la UFV Adrian Kühn aborda cómo han sido estos 16 años de mandato de la canciller, así como la Alemania que deja en manos del próximo sucesor que será electo el 26 de septiembre de 2021. Leer más

Galería Multimedia
Irene Sánchez NBC TELEMUNDO (MIAMI) Roberto Fernández Balaguer TELECINCO Angie Rigueiro ANTENA 3 Óscar Rincón LA SEXTA Helena Crespí TELEVISIÓN ESPAÑOLA (TVE) Pablo Pinto DEPORTES CUATRO Belén Chiloeches PERIODISTA INTERNACIONAL FREELANCE Álvaro de la Lama REAL MADRID TELEVISIÓN Sarai Pérez LA SEXTA Federico Cardelús TELEVISIÓN ESPAÑOLA (TVE) María Rodríguez Vico TELEMADRID Óscar Mijallo TELEVISIÓN ESPAÑOLA (TVE) Laura Gómez TELEMADRID | Rai Robledo Ricardo Altable TELEMADRID Arantxa Gómez EL HORMIGUERO Miguel Ángel Fonta CORRESPONSAL DE TVE EN LONDRES Javier Trinidad LA SEXTA Guillermo Fernández de Oliveira ZAPRUDER PICTURES Luis Ferrández DIRECTOR DE CINE Pedro González Kühn SINTAGMA FILMS Belén Palancar DEUTSCHE WELLE Y TELECINCO Verónica Zumalacárregui TELEVISIÓN ESPAÑOLA (TVE) Jesús Labandeira Mediaset España Guillermo Patrikios CINEASTA Álvaro Vilches PRENSA DE LA VUELTA Álvaro Fernández TELEVISIÓN ESPAÑOLA (TVE)
Calendario
  • Evento propio
  • Evento ajeno
Síguenos
Suscríbete a nuestro Newsletter